Mayca Castro, tu psicóloga de familia

Mayca Castro, tu psicóloga de familia
Mayca Castro. Psicóloga nº col. CV7067. Master en intervención psicología clínica y de la salud. Si quieres, puedo ayudarte en temas relacionados con niños, adolescentes, adultos. Si quieres pedir cita lo puedes hacer a través del correo electrónico o a través del teléfono 677404910. Te atenderé lo antes que pueda.

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jueves, 22 de marzo de 2012

Mi niño insulta, roba, miente, pega, mata...

Sorprende la imagen ¿verdad? enseguida pensamos: no tienen pinta de españoles. Seguro que son niños pobres de esos en los que hay guerras. ¿Por qué no? ¿por qué no pensamos que en nuestra cercana sociedad estamos creando niños que  con solo pensarlo se nos revuelve el estómago? igual si lo pensamos realmente, tendríamos más cuidado en la educación y en los valores de nuestros hijos y en los del vecino. No tendríamos miedo a poner límites a nuestros hijos, a criarlos con disciplina, a no darles todo lo que nos piden, en definitiva, a decir no, cuando toca.
No estoy hablando de niños pobres, familias desestructuradas, enfermos mentales. No, hablo de niños totalmente normales, criados con amor, pero que hay algo que se nos escapa y de repente, sin saber muy bien por qué, hacen algo, muy grave. 
No reconozco a mi hijo. Mi hijo no es capaz de hacer una cosa así. Este tipo de justificaciones son las que realizan los progenitores. Igual es que los padres no hablan demasiado con los hijos. Igual es que pasan más horas delante del ordenador que con los padres. Igual juegan demasiado a la videoconsola solos. El caso es que cuando en consulta haces la historia clínica del niño y preguntas gustos, amigos, película preferida, si han tenido relaciones sexuales (los hijos adolescentes, me refiero) temas concretos con los padres, te miran sorprendidos y no saben qué decir. 
Otras veces te das cuenta que demasiado bien están los hijos para los padres que tienen. 
Una cosa les digo, todos aman a sus hijos, les justifican porque son buenos chicos/as, y no les falta de nada, por lo menos lo material. Pero por el amor de Dios, si lo que necesitan los hijos es que los padres inviertan tiempo en ellos. Pero no mirando juntos gran hermano. Si no hablando de muchos temas, temas importantes para ellos, no para nosotros. 
Aceptemos que el hijo o la hija de nuestro vecino de nuestro pueblo, de nuestra ciudad, de nuestra comunidad autónoma, de nuestro país puede hacer cosas horribles. Si no mimamos más nuestra sociedad puede pasar esto. Si ven una conducta que no les cuadra en un niño o una niña no duden en investigar y preguntar. Con amor, se pueden conseguir muchas cosas.